martes, 16 de junio de 2015

Sibenik en el Norte de Dalmacia. Croacia IV

Sibenik 55.000 habitantes y situada en la desembocadura del río Krka, puerta de entrada a esta región
croata. Es una de las pocas ciudades del litoral que no fue fundada en la Antigüedad, Fue fundada por los croatas que llegaron a la zona en el S. VII. La ciudad fue construida en el siglo IX en la loma
rocosa que domina el mar. Durante muchos tiempos fue una ciudad de pescadores, disputadas por otomanos y venecianos. La caída de Venecia confirmó el inicio de su declive. Durante el régimen de
Tito fue una zona industrializada e incluso contaminada. En la bahía existían varias fábricas. A partir de 1991 y en la Guerra con los serbios quedaron destruidas todas las industrias. Por lo que al fin de cuenta fue un beneficio, pues se dirigió todo sus esfuerzos al turismo y a mejora el medioambiente.

Los suburbios y la entrada a la ciudad es bastante decepcionante, pues la destrucción de las guerras y
el pasado industrial que decíamos los hacen particularmente feos. Pero sin embargo, su laberíntico trazado medieval del centro merece muy mucho la pena. Sus pequeñas plazas, capillas y tesoros
patrimoniales deparan una agradable sorpresa. En particular su Catedral es una de las joyas del renacimiento, estando declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

El viajero realiza un paseo por las calles de Sibenik. Primero vamos a la Plaza del Mariscal Tito  donde se conserva un fragmento de las antiguas murallas, adornadas por la estatua de San Miguel. En
el lado del teatro atraviese la pequeña plaza y torre Zagrebacka. Son las principales calles del centro de la ciudad, una sucesión de santuarios y tiendas flanquean esta larga calle que desemboca en la
fortaleza. En una pequeña plaza a la derecha se encuentra la Iglesia de la Asunción. Luego nos
encontramos la Iglesia del Espíritu Santo de fachada renacentista y con una escalera gótica. En la Plaza de San Juan se encuentra la Iglesia del mismo nombre, cuya escalera lateral fue esculpida por
Nicolás el Florentino. Pasamos también por la Iglesia de San Crisógino y el Convento de Santa Lucía donde se encuentra una bella escultura de la Virgen con el Niño. 

Llegamos a la Fortaleza de San Miguel, en lo alto de un promontorio rocoso que domina el mar. Desde arriba se contempla un espléndido panorama de la bahía, la ciudad, la catedral y los vestigios de

las murallas que descienden por las colinas hasta el mar. Bajamos y llegamos a la joya de la corona de Sibenik, la Plaza de la República donde se encuentra el antiguo Ayuntamiento y la magnífica Catedral de Santiago. Destacan las fachadas exteriores, las portadas, la cabecera y la parte trasera donde se pueden observar un friso de 72 personajes esculpidos por Jorge el Dalmata, y muestran la diversidad de los personajes de la época. Después de esta visita visitamos la Riva la orilla al lado del mar,