miércoles, 30 de septiembre de 2015

El Palacio de Diocleciano en Split. Croacia IX

Diocleciano fue nombrado emperador  en el año 284 y estableció una tretarquía, es decir un gobierno
de cuatro, constituida por dos augustos, él mismo y Maximiliano, que eran ayudados por dos césares, Cosntancio Cloro y Galerio. Tras 20 años en el poder se retiró de la vida pública. Y en el año 2305 se
trasladó al Palacio que había mandado construir en la bahía de Split a los arquitectos Filotas y Zotikos. Después en su muerte en el año 326, el Palacio fue utilizado como centro administrativo y residencia del gobernador. En 615 dió cobijo a los refugiados de la cercana ciudad de Salona. Los más acaudalados se instalaron en las dependencias  del emperador, los más pobres en las torres y estancias
sobre las puertas. En las esquinas del Palacio había cuatro torres cuadradas, a las que se unían otras en cada uno de los flancos, norte, este y sur.

Una vez realizada esta descripción histórica vamos a realizar un recorrido a pie por el Palacio. Se inicia en el exterior del Palacio ante la estatua de Gregorio de Nin y se le frota el pulgar para tener suerte. La estatua esta fuera de la Puerta de Oro, de donde partía el camino de Solin y que ahora muestra fragmentos de las estatuas, columnas y arcos que la decoraban.Se gira a la izquierda por la calle Papaliceva con patio, atrio y una escalera interior. Se vuelve y se llega al magnífico Peristilio, patio ceremonial de entrada que se encuentra tres escalones por debajo del nivel de la calle. El lado más largo tiene seis columnas de granito, unidas por arcos y decoradas por un friso de piedra. Ocupa el lado sur el Protiron la entrada a la residencia imperial. La plaza tiene un café al aire libre y las antiguas piedras proporcionan asiento para charlar y ver pasar gente.

Luego se gira a la derecha y se llega a la antigua zona ceremonial y piadosa del palacio. Aún se ven parte de las columnas y algunos de los fragmentos de los dos templos que flanqueaban estas calles. Al
final de la calle se encontraba el Templo de Júpiter convertido luego en baptisterio. De vuelta al Peristilo a escalera este llega a la Catedral de San Domnion. Al Oeste está la gran escalera. Saliendo de la Catedral se llega al vestíbulo parte mejor conservada de los aposentos imperiales de tal acústica que es utilizada por grupos de canto, para cantar por las mañanas y vender sus disco.

En definitiva un magnífica paseo por este Palacio, Patrimonio de la Humanidad y uno de los mejores exponentes arquitectónicos del Imperio Romano que se conservan.