lunes, 4 de noviembre de 2013

12 horas en.... Santander

Bahía de Santander
Nuestra sección 12 horas en... se dedica a una ciudad o lugar, que merece muchas más entradas o artículos, pero en el que  que damos pista para visitarla en un día intenso. Hoy nos toca Santander. Ciudad limpia, señorial y encaramada en una larga península. Se asoma al mar entre cuestas y vaguadas. Su gran crecimiento y despegue se produjo en el siglo XVIII gracias a su actividad comercial. Fue en el s. XIX cuando empezó el incipiente turismo con los baños de Olas. Hoy la ciudad ofrece varias caras; la marítima, la monumental y la más bella sus joyas naturales, la playa del Sardinero y la península de la Magdalena.

Empezamos nuestro recorrido en el Paseo de Pereda, joya urbanística de la ciudad. Declarado Bien de Interés Cultural en 1985. Y dedicado a José María de Pereda, escritor naturalista montañés, que
Catedral de Santander

Palacio de Festivales
dedicó su obra a describir la vida de los hombres del mar y el paisaje montañés. De sus edificio destaca el Banco de Santander, inmueble ecléctico de finales del s. XIX. El gran arco central fue
Palacio de la Magdalena
añadido en los años cincuenta. Andando nos vamos a El Embarcadero, cerca de la estación marítima. Junto a la grúa de piedra del puerto se halla el palacete de El Embarcadero, un antiguo edificio de aduanas. Al lado del mar se encuentra también el monumento a los Raqueros, "chavales que se dedicaban a buscarse la vida en el puerto.

Vamos ahora  a ver el Santander monumental. Primero la sobria Catedral, levantada entre los s. XIII y XIV que consta de dos construcciones superpuestas de estilo gótico. Aquí está el sepulcro de

Meléndez Pelayo. Luego paseamos por la Plaza Porticada de estilo herreriano y edificada para albergar los principales órganos del poder estatal y local. No tiene mucho más de monumental Santander. Pero seguimos para ver lo bonito y señorial de la misma.

Volvemos sobre nuestros paso al Paseo de Pereda y nos dirigimos al barrio de Puertochico. Hasta bien entrado los años cincuenta se asentaba aquí el barrio de pescadores. Hoy es un barrio moderno de bellos edificios y que guarda su sabor marinero. Al final del mismo pegando con el barrio de San Martín se encuentra el Palacio de Festivales de Santander.

El Sardinero
Este edificio ha sido uno de los más ambicioso de Cantabria en los últimos años. Asomado a la bahía de Santander. Alberga un conjunto de instalaciones de carácter vanguardista. Fue inaugurado en 1991 obra del arquitecto Sáenz de Oiza. Aquí se celebran todos los veranos el prestigioso festival de Música y Danza.

Playa de Mataleñas
Seguimos por la bahía y llegamos a la magnífica Península de la Magdalena. Uno de los más bellos paisajes de la costa española tiene 28 hectáreas. Y en otro tiempo se encontraba la Iglesia de la Magdalena de la que se deriva su nombre y el castillo de defensa de la Bahía. Antaño fue un encinar. Hoy es esta formado  por bosquecillos de pinos enviados por el rey Alfonso XIII. Entre los boscosos jardines sobresale el Palacio de la Magademana, majestuosa construcción del arquitecto González de Riancho de 1913. Fue residencia real y estival de los monarcas. Y hoy es la sed de la Universidad Internacional Meléndez Pelayo. Los járdines de la Península son ideales para un paseo tranquilo.

Sendero hacia el Cabo Mayor
Llegamos luego al conjunto de playas de El Sardinero. Hay numerosos edificios aristocráticos que fueron creados para la corte que acompañaban a los Reyes en sus vacaciones estivales. Son playas del norte limpias y de larga arena. El inicio de este turismo de playa se inicio en el año 1843 con los baños de Olas frutos de las nuevas teorías médicas de la época sobre sus beneficios. Seguimos el paseo por la Bahía y superada las Playas de El Sardinero se alzan los esbeltos acantilados rocosos de los Cabos Menor y Mayor. Pasamos antes por la Playa de Mataleñas, luego se discurre por una vieja senda hasta el faro de Cabo Mayor, donde el mar rompe con firmeza. El blanquecino faro de Cabo Mayor se proyecta esbelto en un enclave verde y natural, para protección de los hombres del mar.
Atardecer en la Bahía de Santander

Este es un día intenso en Santander iniciado para ser iniciado a primera hora de la mañana y terminar viendo atardecer en el Faro de Cabo Mayor, con la Bahía de Santander a tus pies.


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